parte V

dejé una parte de mi al escribir esta pequeña historia, faltan varias partes.

Me deseabas. No de la manera en la que yo anhelaba, pero lo hacías. ¿Cómo decirle no a mi primer amor? Las reuniones se convirtieron en nuestro punto de encuentro. El alcohol se convirtió en mi mejor amigo. Me embriagaba cada vez que podía si así podía olvidar mis demonios y concentrarme solo en ti.

Me ocultaste de tus amigos hasta que no pudiste y no tuviste más opción que mostrarme como tu supuesta pareja. Tratándome en tu ebriedad como si fuera un trozo de carne, mientras que en la intimidad éramos algo más. O al menos eso sentía.

Leave a comment

Design a site like this with WordPress.com
Get started